
Después de mucho tiempo deambulando por espacios ajenos, sin pisar el propio he decidido pasar por el personal, como un turista más. Y me he dado cuenta de que soy residente, y de que echaba de menos volver a casa.
Así que en esta recién inaugurada mañana de domingo soleada (por fin) me dispongo a recolocar las cosas, abullonar los cojines, poner alguna lavadora con la ropa sucia de tanto viajar sin rumbo, cocinar algún guiso casero y comenzar a traer y abrir las cajas con los souvenires adquiridos, las nuevas experiencias y también las viejas, que todas sirven.
Un nuevo espacio para residir, el mismo, el mío, el cálido rincón en el que descansar.
Y para reinaugurarlo nada mejor que un buen aperitivo, invitar a los amigos y compartir buenos momentos.
Salud!
1 respuesta hasta el momento ↓
borja // 20 Abril 20UTC 2009 a 11:13 am |
Salud!!
Parece que sale el sol.