PASEO POR POSTALES ANTIGUAS DE VITORIA-GASTEIZ
A menudo viendo postales antiguas nos preguntamos cómo vivian entonces, cómo paseaban por esos lugares, qué imagen tenían de sus calles, de su ciudad. Hoy, precisamente, he recibido este archivo que ahora comparto y que me ha hecho añorar la hermosa ciudad en la que nací, y que, viendo sus imágenes de antaño, siempre ha tenido su encanto. Así, he vuelto a pasar mentalmente por el casco viejo, acudido a la biblioteca de La Florida, paseado por la ciudad jardín y sus palacetes, subido con la bici hasta San Prudencio, entrar en los bares de la cuesta y he vuelto a mi casa, la de mis padres.
Por mucho que lo intenten los que hoy vuelven a poner dolor en sus calles nunca conseguirán eliminar todas las cosas buenas que tiene Vitoria-Gasteiz, ni sus vecinos. En un día triste, una gota de amor a la cotidianeidad de esta bonita ciudad.
